En el momento de comprar una vivienda en muchas ocasiones necesitamos solicitar una hipoteca para obtener financiación y nos planteamos todas las posibilidades que existen en el mercado y en qué condiciones podemos contratar la hipoteca.

En los últimos años en España, con la crisis económica y del sector inmobiliario, ha sido muy complicado obtener financiación para comprar una vivienda, por lo que el sector se ha paralizado y solo ahora se sienten síntomas de recuperación con el aumento de las compraventas de viviendas y de la concesión de hipotecas.  No obstante, conseguir una hipoteca sin aval sigue siendo complicado.

Según los datos publicados en el mes de abril por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de hipotecas sobre viviendas inscritas en los registros de la propiedad en febrero de 2016 es de 24.887, un 15,9% más que en el mismo mes de 2015. El importe medio de dichas hipotecas, disminuye un 1,3% en tasa anual y se sitúa en 108.466 euros, lo que supone una disminución del 1,3% respecto a febrero del año pasado.

Estos datos son positivos y auguran una recuperación de un sector, el inmobiliario, que es clave para la economía española. En los próximos meses se espera que aumenten los precios de las viviendas, el número de compraventas y el número de hipotecas concedidas, lo que supondría una estabilización del sector inmobiliario.

Concepto de hipoteca sin aval

Una hipoteca sin aval es aquella que se concede sin la necesidad de que exista una garantía adicional como el aval o afianzamiento de la operación por parte de otra persona distinta al solicitante de la hipoteca, o como el aval mediante otro bien inmueble que pertenezca al solicitante.

Requisitos para una hipoteca sin aval

Los requisitos para una hipoteca sin aval varían de una entidad bancaria a otra, sobre todo por lo que se refiere a las condiciones de vinculación, pero podemos destacar los siguientes requisitos generales:

  • La edad. Cuánto más jóvenes son los solicitantes de la hipoteca mayor facilidad dan los bancos. Esto se debe, lógicamente, a que cuanto más joven es una persona, más tiempo tendrá para pagar. De hecho, hay muchos productos hipotecarios especialmente diseñados para las personas jóvenes.

  • Ingresos. Evidentemente, los ingresos son fundamentales para obtener una hipoteca sin aval. En este sentido se entiende que la cuota de la hipoteca no debe superar el 30 o 40% de nuestros ingresos netos.

  • Tipo de contrato de trabajo. No es lo mismo un contrato indefinido que un contrato por obra o servicio. El primero ofrecerá más garantías de pago al banco.

  • Contratación de un seguro y otras condiciones de vinculación. En las hipotecas sin aval se suele exigir por el banco la contratación de un seguro que cubra el impago, así como otras condiciones de vinculación como la apertura de cuentas, la contratación de tarjetas, seguro de la vivienda etcétera.

Lo más aconsejable si queremos solicitar una hipoteca sin aval es dirigirnos a nuestra entidad bancaria habitual, puesto que conocerán nuestra trayectoria financiera, e informarnos de los requisitos a cumplir y de la documentación necesaria para la solicitud.